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Archanco impulsa una reforma para que la tarifa eléctrica se traduzca en obras concretas

La iniciativa propone crear un Fideicomiso de Inversión Obligatoria, para que una parte de la tarifa que ya se cobra y está destinada a obras sea depositada en una cuenta del Banco Provincia.




El proyecto de Unión por la Patria busca garantizar que el dinero que los bonaerenses pagan dentro de la tarifa destinado a inversiones vuelva a los barrios en cables, transformadores y subestaciones.

En medio de los problemas que atraviesan vecinos y vecinas cada vez que hay un corte de luz, el diputado bonaerense Ariel Archanco, del bloque Unión por la Patria, presentó un proyecto para reformar el Marco Regulatorio Eléctrico de la Provincia y fortalecer el control sobre las empresas distribuidoras.

La iniciativa propone crear un Fideicomiso de Inversión Obligatoria, para que una parte de la tarifa que ya se cobra y está destinada a obras sea depositada en una cuenta del Banco Provincia y pueda liberarse únicamente contra la certificación de obras realizadas. 

El proyecto también establece compensaciones automáticas para los usuarios cuando los cortes superen los límites permitidos, sin necesidad de iniciar un reclamo, y contempla una compensación doble para las personas electrodependientes. Además, incorpora la figura del Auditor Municipal de Energía Eléctrica, para que los municipios puedan controlar las obras en el territorio.

Otro de los puntos centrales es que los directivos de las empresas puedan tener responsabilidad personal frente a la subejecución injustificada de obras o el desvío de fondos, siempre con las garantías del debido proceso.

“La tarifa que pagan los vecinos tiene que volver en obras, a la vista de todos. No puede ser que la boleta se cobre con precisión y las inversiones se rindan solamente en papeles”, plantea Archanco.

La propuesta no aumenta la tarifa, no crea nuevos organismos y no implica una estatización del servicio. Busca fortalecer el rol del Estado Provincial y garantizar que los recursos destinados a mejorar el servicio efectivamente se traduzcan en infraestructura.

Porque cuando falta la luz no se trata solamente de una incomodidad: se pierde comida, se paraliza un comercio, se afecta a quienes necesitan electricidad para vivir y se perjudica a todo un barrio. La energía es un servicio público y la plata que pagan los vecinos tiene que volver en obras